Datos personales

2 nov 2014

Barça ¿y ahora qué?



Sabíamos que la era post Guardiola iba a ser dura, pero no nos imaginábamos cuanto. Parecía que con Tito teníamos la continuidad asegurada, pero desgraciadamente, su enfermedad no le dejo. 
El Tata lo intentó, pero el encargo se le quedó algo grande. Este verano cuando supimos del regreso de Luis Enrique a Can Barça el proyecto sonaba ilusionante y más después del buen trabajo mostrado en el filial. Como a todo proyecto inicial había que dejarlo un margen para que echase a andar para posteriormente poder juzgar. Han pasado dos meses desde que arrancó  la competición, lo considero tiempo suficiente para poder hacer el primer balance.
Parece que las criticas van a aflorar ahora, como consecuencia de las últimas derrotas, pero no. El equipo hasta ahora había ido líder y solventando los partidos, sí. Pero creo que a ningún culé nos esta gustando lo que estamos viendo. No entiendo los planteamientos de Lucho. No hay un once tipo, aún no ha repetido la misma alineación, los experimentos, como el planteamiento del Bernabéu se hacen con gaseosa. Y lo que huele a peso pesado del vestuario (Xavi, Pique, Pedro, Iniesta...) se está relegando a un segundo plano al que particularmente no le veo la gracia.
Pero como todo no van a ser criticas, también tengo que alabarle la atrevida alternativa que ha dado a dos jóvenes promesas del filial, como son Sandro y Munir, que han mostrado cualidades y talento de sobra para estar en el primer en el primer equipo. Aunque sabemos de sobra que con la sanción de Suárez finiquitada será difícil que les volvamos a ver el pelo.  Los que sabemos todo lo que dan de sí estos jugadores estamos abrumados con la desidia que muestran sobre el terreno de juego. No se si es falta de ambición, motivación, o cansancio, pero cuando un futbolista no sale a divertirse y no disfruta con lo que hace no transmite nada positivo al espectador, salvo un sopor un extremo.
Hemos pasado de ver los partidos con el babero puesto, porque tenemos que reconocer que se nos caía la baba viéndolos jugar. Sabias que se jugaba y se ganaba. A veces no se ganaba, pero como se jugaba, si había que morir lo hacían con las botas puestas dejándose la piel hasta el último aliento.
¿Donde ha quedado eso Barça? hay muchas caras nuevas sí, pero el grueso del equipo es prácticamente el mismo. No se sabe si pesan las botas, los egos o los euros. Traer a jugadores que aún no han ganado ni demostrada nada con con unos salarios que superan con creces a los que llevan años demostrando su valía no creo que ayude mucho a que mantengan la motivación.
Todos sabemos hacia donde van a ir dirigidas las miradas y las críticas en los próximos días, pero ese tampoco es el problema ni otro la solución.
Nos "malacostumbraron" a un juego exquisito difícil de superar y por lo que demuestran de igualar, nos va a costar mucho recuperar la ilusión y sobre todo el disfrute con este, nuestro equipo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario