Anoche se enfrentaban en el estadio Santiago Bernabéu David contra Goliat, el hermano mayor contra el hermano pequeño o lo que es lo mismo, Real Madrid y Getafe. Los blancos sin nada en juego, los azulones jugándose la permanencia.
Todo parecía indicar que el "rico" de la familia iba a ser muy generoso con el hermano "pobre", regalándole tres puntos de oro vitales para su supervivencia. Todos pensábamos que el hermano guapo saldría a buscar un gol para su niño bonito y posteriormente dejaría al feo hacer su trabajo. Y lo hizo, ya ves que si lo hizo. Después de conseguir el premio del gol bajo los brazos y se lo puso en bandeja al feo, que esta vez fue tonto.
Le pusieron el caramelo en la boca y no lo supo degustar, lo devolvió en forma de regalo y el rico cansado de esperar lo supo aprovechar, convirtiendo ese caramelito en un rosco al que le acompañaría un festín.
No me estraña que Michel se cabrease, porque lo hice hasta yo. Anoche la actitud de sus jugadores fue lamentable. Varios se borraron con anticipación del partido buscando la tarjeta que conllevaba suspensión. Los que salieron al campo tenían ganas de estar en cualquier sitio menos en el terreno de juego. Anoche el Getafe mostró su peor cara, con un partido y una actitud vergonzosa.
A mitad de temporada, cuando disputaba las tres competiciones era uno de los conjuntos que mejor cara mostraba sobre el terreno de juego. Fue caer eliminados en Copa y Europa League y en lugar de partirse la cara y pelear en la única competición que les quedaba, se dejaron llevar por el pasotismo pasando de ocupar puestos europeos, (era 7º) a caer al fondo del pozo.
Quedan seis puntos en juego, todavía pueden mantener la categoría, pero como muestren en los dos partidos que quedan la misma actitud que anoche les veo en el infierno, pero en el de 2 ª.

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