Hoy acaba la primera vuelta de la Liga, con un resultado inesperado hasta para los más optimistas.
La temporada se iniciaba con la "sucesión al trono" de Pep por parte de Tito, con las consecuentes dudas sobre si sería capaz de liderar el vestuario. Usaría el mismo sistema de juego, o la principal duda que teníamos todos, si continuaría la racha de triunfos.
Pues bien, con un balance de cinco meses, ya podemos decir que no, el Barça de Tito no juega como el de Pep, pero es incluso más resultadista. Ha batido incluso el récord de victorias, estableciendo el mejor arranque liguero de la historia. A día de hoy se mantiene imbatido, con unos números inmejorables, salvo el tachón del empate ante el Real Madrid. Como excusa diremos que teníamos la defensa en cuadro (que además es cierto).
Lo más increíble de todo son los números de los que distan sus perseguidores, aunque más que por mérito del Barça es por demérito del resto.
Al segundo clasificado, el Atlético de Madrid le saca una ventaja de once puntos, al máximo rival, el Real Madrid dieciocho. Distancia que cada día se hace más insalvable para el club blanco, el cuál parece haber bajado los brazos en la competición.
Pero no todo son días de vino y rosas en el Camp Nou, la parte negativa de esta primera vuelta liguera ha sido la recaída de Tito, el cuál encara con optimismo su recuperación. El mismo optimismo con el que los médicos han dado el OK para que Abidal pueda volver al equipo en las próximas semanas.
Esperemos que ha final de temporada haya varios motivos por los que celebrar.


